MIMUNDOTUMUNDOELDETODOS

Mi mundo, ese que se para cada vez que hago una captura. Tu mundo, ese que admiro e intento recordar en momentos. El mundo de todos, ese mundo lleno de maravillas que admirar, momentos por descubrir e historia que conservar. Fotografiar un río, el cielo, un monte, una rosa, unos ojos o una sonrisa, tus viajes, es plasmar la vida, conservarla digitalmente en el tiempo. Bienvenido a mi mundo, tu mundo, el mundo que todos deberíamos amar, conservar y respetar.

TEMPLO DE AMÓN RA EN KARNAK, TEBAS(LUXOR).

 

El Templo de Amón-Ra en Karnak es el centro religioso más grande del antiguo Egipto y uno de los complejos sagrados más imponentes del mundo. Está ubicado en la antigua ciudad de Tebas (actual Luxor) y era la casa principal del dios Amón, el rey de los dioses egipcios.

A diferencia de otros templos, Karnak no fue construido por un solo faraón. Más de 30 gobernantes sumaron capillas, salas y obeliscos durante 2.000 años, reflejando el poder de todo el Imperio Nuevo.

El recinto de Amón-Ra cuenta con maravillas arquitectónicas únicas que se  pueden recorrer si realizas una visita:

La Avenida de las Esfinges: El camino de entrada está flanqueado por dos filas de esfinges con cuerpo de león y cabeza de carnero. El carnero era uno de los animales sagrados que representaban al dios Amón.

La Gran Sala Hipóstila, una de las estructuras más famosas de la historia. Cuenta con 134 columnas gigantes de piedra dispuestas en 16 filas. Las del centro miden más de 20 metros de altura y tienen capiteles con forma de papiro abierto.

El Lago Sagrado, un estanque enorme de agua donde los sacerdotes se purificaban antes de realizar los rituales diarios. También se usaba para navegar barcos sagrados durante las festividades.

El escarabajo del Templo de Karnak es una gran estatua de piedra que representa la buena suerte, el sol naciente y la transformación en el Antiguo Egipto. Esta famosa escultura de granito rosa pesa unas 5 toneladas y se encuentra junto al Lago Sagrado en la ciudad de Luxor.

Los Grandes Obeliscos, a destacar obelisco de la reina Hatshepsut. Mide casi 30 metros de alto y está tallado en una sola pieza de granito rosa.



AMENHOTEP Y LOS COLOSOS DE MEMNÓN, LUXOR-EGIPTO.

 AMENHOTEP Y LOS COLOSOS DE MEMNÓN.

En este desplazamiento, circulamos hacía el Valle de los Reyes pero antes  unos pocos valientes tuvieron  la ocasión de montar en globo, justo en el emplazamiento de los colosos de Memnón.Los Colosos de Memnón, dos estatuas gigantes de piedra que representan al faraón Amenofis III (también llamado Amenhotep III). Construidas hace más de 3.400 años,  se encuentran en Luxor, Egipto, en la orilla oeste del río Nilo. 

Aunque la palabra "Ameneshep" parece una mezcla entre el nombre del faraón y el de su arquitecto Amenhotep, estas esculturas son famosas en todo el mundo por su gran tamaño y por una vieja leyenda mágica.

Amenofis III (también llamado Amenhotep III) fue el noveno faraón de la dinastía XVIII de Egipto y gobernó el país durante una auténtica época dorada de paz, riqueza y esplendor artístico. Su reinado duró casi 40 años (aproximadamente entre 1386 y 1349 a.C.), un tiempo en el que las artes y la arquitectura alcanzaron su punto más alto. Por todo esto, se le conoce en la historia como "Amenofis el Magnífico".

Amenofis III ordenó construir estas estatuas para que cuidaran la entrada de su templo funerario. Este templo era gigantesco, ¡el más grande de todo Egipto!.  Con el paso del tiempo, el agua de las inundaciones del Nilo y varios terremotos destruyeron el templo, y hoy en día solo quedan los dos colosos de pie. Se sigue excavando en el perímetro.

Cada estatua mide unos 18 metros de altura y pesa cerca de 1.000 toneladas. Las esculpieron usando bloques de piedra traídos desde muy lejos. Muestran al rey sentado con las manos en las rodillas mirando hacia el este, por donde sale el sol. A los lados de sus piernas hay figuras más pequeñas que representan a su madre y a su esposa.

El nombre de "Memnón" no es egipcio, sino griego. Viene de una historia muy curiosa:                       En el año 27 a.C., un fuerte sismo rompió la parte superior de una de las estatuas. Desde ese día, cuando salía el sol por la mañana, la estatua rota empezaba a hacer un ruido extraño, como si soplara el viento o como un silbido cantarín.                                                                                                            Los viajeros griegos que visitaban el lugar pensaron que la estatua era el héroe Memnón, un rey de la mitología que murió en la guerra de Troya. Decían que la estatua "cantaba" por las mañanas para saludar a su madre, la diosa de la aurora. Muchos siglos después, un emperador romano arregló la estatua rota para dejarla bonita. Al tapar las grietas, el aire dejó de pasar y el coloso se quedó en silencio para siempre. Hoy sabemos que el "canto" pasaba porque el calor del sol de la mañana evaporaba el agua acumulada en las grietas de la piedra fría de la noche.