Mi mundo, ese que se para cada vez que hago una captura. Tu mundo, ese que admiro e intento recordar en momentos. El mundo de todos, ese mundo lleno de maravillas que admirar, momentos por descubrir e historia que conservar. Fotografiar un río, el cielo, un monte, una rosa, unos ojos o una sonrisa, tus viajes, es plasmar la vida, conservarla digitalmente en el tiempo. Bienvenido a mi mundo, tu mundo, el mundo que todos deberíamos amar, conservar y respetar.








