El puente romano es probablemente el que mas llama la atención en Ourense, conocido también entre sus vecinos como A Ponte Vella.
Si la realidad es que no se trata del puente original (durante su longeva historia, sufrió muchas modificaciones), sigue siendo una gozada pasear por sus alrededores, por encima de él, por debajo, por sus cercanos paseos y más todavía contemplar la ciudad en diferentes etapas del día.
El Puente del Milenio tiene una serie de pasarelas peatonales que no te puedes perder si te gustan las panorámicas; se elevan nada más ni nada menos que 22 metros, las convierten en el mirador preferido de la ciudad.
Hasta nueve son los puentes y viaductos que tiene Ourense, si bien los los tres primeros son los más importantes.
El Puente Nuevo, de 1.918, es un puente muy funcional, con seis arcos de piedra y el central de acero, soporta el tramo mayor sobre el Río Miño.
El puente del Viaducto, año 1.958, posibilitó que el tren cruzara el río Miño directamente en Ourense, contribuyendo de una manera muy significativa las comunicaciones con gran parte de Galicia y dotando de un mayor encanto a la ciudad.