Seguimos desmenuzando algo de lo visto y leído sobre esta basta creación en el tiempo.
Este complejo estuvo enterrado bajo la arena más e 1.000años, fue descubierto en el siglo XIX, desde entonces no dejan de producirse nuevos hallazgos.
Su antiguo nombre no el de Karnak sino Ipet-Sut o lo que es lo mismo "el más perfecto de los lugares".
Durante un gran periodo de tiempo contó con el obelisco más grande del mundo, 32,5 metros en una sola pieza. Fue trasladado al circo Máximo de Roma por indicaciones de Constantino I (357 A.C), en la actualidad en plaza de San Juan de Letrán ( Roma).
En el templo de Karnak se pueden ver hasta diez pilonos o grandes puertas. la más grande es la fachada principal, por donde se accede al recinto. Curiosamente el primer pilono aunque fue el último en construirse.
Los pilonos tenían un sentido simbólico, representaban las dos colinas del horizonte (akhet) por las que salía el Sol, y uno práctico, actuaban como cierre de seguridad que impedía que el caos llegara al mundo divino.
Para los antiguos egipcios, este lugar no era solo una iglesia, sino el punto donde se originó la vida, creían que Amón-Ra habitaba físicamente en la estatua de oro oculta en el santuario más profundo del templo, el hogar de un Dios.
La Fiesta de Opet se celebraba cada año y era una de las celebraciones religiosas y políticas más importantes del antiguo Egipto. Una gran procesión en la que las estatuas de la Tríada Tebana —el dios Amón-Ra, su esposa Mut y su hijo Jonsu— viajaban desde el el templo de Karnak hasta el Templo de Luxor.
Ya en la zona Norte-Sur hay una seré de monumentos quizás menores como son el patio del escondrijo, una autentica necrópolis de una enorme cantidad de de estatuas que en su mayoría fueron trasladada al museo Egipcio del Cairo y el Poema de Pentaur que narra la batalla de Ramses II contra los hititas.
Los templos de Jonsu y Opet, Dios de la luna ya la diosa madre: Opet. El recito de Montu, Dios guerrero protector de Tebas. El templo de Atón, derruido porque en su día por el intento de Akhenaton de imponer el culto a Atón.
Y ya al final el el recito de Mut, mujer de Atón, su situación es de deterioro.