Chefchaouen, la ciudad azul, recibe este sobrenombre por el color de las fachadas de sus casas, escalinatas y patios interiores, en su mayoría pintadas de añil y blanco. Sobre este particular existen teorías, una es que el azul ahuyenta los mosquitos, otra es que con este color, los judíos buscaban diferenciarse del color verde que representa la cultura musulmana, color que vemos en numerosas puertas y ventanas de diversas poblaciones Marroquíes.
Chauen, su otro nombre, está situada en las montañas del Rif, en la zona noroeste de Marruecos. Ciudad de 42.000 habitantes, resulta de lo más gratificante convivir y pasear por su Medina, mezclarte por sus empinadas y estrechas callejuelas llenas de gente bulliciosas y como no, respirar y disfrutas del aroma a especias y variados productos culinarios. Un idílico entorno en el que perderte lleno de un gran y adornado patrimonio cultural, una maravilla en la que recrearse y disfrutar.
Lastima de una visita tan corta.





























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