Hoy
vamos a dedicar parte del día a visitar Belém, uno de sus barrios más antiguas de
Lisboa , una zona con varias joyas, y a destacar sobre el resto la
Torre de Belém, como nos sus famosos pasteles, el monumento al Descubrimiento, y su gran tesoro, el Monasterio de los Jerónimos.
Para
llegar a Belém, aprovechamos lo que nos quedaba
del autobús turístico, pero también puedes hacerlo utilizando el transporte
público, no recuerdo la numeración de los autobuses, o en Tranvía, el numero 15 que sale de la Plaza
del Comercio....el trafico privado, la verdad, no anima a aventuras por tu cuenta.
La torre de Belén, el autobús nos dejó mismo delante, es de
estilo manuelina, una obra de Francisco de Arruda. A destacar la torre
propiamente dicha y su baluarte. Se trata de un antiguo peaje o
deposito de impuestos para entrar en el país. No llegamos a entrar por la cola
y no apetecía mojarse, llovía bastante en esos momentos.
El Monumento a los Descubrimientos, se levantó en los años sesenta,
para homenajear los 500 años de la muerte de Enrique «el Navegante»(
protagonistas de la política portuguesa de la primera mitad del siglo XV y del
inicio de la era de los descubrimientos en Portugal). A destacar las figuras de
marineros y patrocinadores reales que la decoran, todos ellos personajes que emprendieron largos y costosos viajes para
conocer y descubrir nuevas rutas por el mundo..
Y ya la siguiente entrada la dedicaremos a los Jerónimos, en medio un buen almuerzo en un restaurante en el que comimos de maravilla, dentro, el día estaba un tanto frío....no apetecía terraza.
Esto es todo, si te ha gustado, o deseas ver alguna más de mis entradas, puedes hacerlo en: https://veiga-confurco.blogspot.com/
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